1.
Voy a contarte mi fantasía más perversa, empieza con un bar lleno de voces agitadas y termina con un beso tuyo a medianoche. En esa fantasía el azar nos juega una broma, nos encuentra en el mismo lugar. Tú me dices hola y antes que toques de nuevo el tema, te expreso mi honesta y verdadera alegría de escuchar tu voz, te la expreso sin palabras ni poesía, mis lagrimas son mi oración.
Y el tiempo pasa y el bar se calma, la gente se agota y retira a su casa, pero todavía no es medianoche y esta fantasía cambia de escenario, hacia una caminata y una luna brillante que mengua como la uña del gato. Nuestra conversación se hace lenta, se convierte en suspiros, mi paso se congela y finalmente decido explicarte todo lo que en mi cabeza no se puede razonar, lo extraño que me es tu presencia, pero lo horrible que ha sido tu ausencia, que tu contacto siempre fue presagio de sueños y tu voz de alegrías, que tu imagen me fue siempre desconcertante pero en una forma agradable.
Y en mi fantasía, tiemblas y puedo notar la lucha interna que se desata, que mis palabras con su tipica caracteristica rebotan en las paredes de tu cabeza causando eco y desconcierto. Puedo ver tu intensa pelea y aún así me detengo porque necesito una respuesta, la cual se manifiesta en un agresivo jalón y tosco beso, sintiendo mi cara chocar de manera brusca contra la tuya.
En mi fantasía más oscura y enferma, tu permaneces como una constante de felicidad, ojala tu prescencia dejara de ser variable y se convirtiera como oxigeno para el aire.
2.
Entonces decidido a romper tabus, mojas tus labios y rebosas los mios con tu sabor. Ya habías probado en otras ocasiones y ahora te era más natural, no así el contacto de mi mano contra tu orgullo de hombre, aún te parece consternante, y noto tu nerviosismo en el temblor de tu pierna, pero ahora es diferente y lo noto en tu cara, es algo entre un esfuerzo contra tu naturaleza y al mismo tiempo un dejo de placer.
Tu mano postrada hasta el momento en mi cara se mueve hacia la mia, la sujeta sin alejarla de tu entrepierna, al contrario, la arremente suavemente entre ellas, me obliga acariciar la superficiede tu virilidad y contemplo con mi piel y tacto el fenomeno fisico de tu transformación pasional. Tu respiración densa me perpleja y me anima a alcanzar tu cuerpo en formas más intimas, puedo notar una vez más ese gesto en tu cara, ese que te ordena detenerme pero desea a toda costa continuar.
Y asi que sucumbo ante este gesto, tomo provecho de él y me apropio de él, así como de la estructura de tu cuerpo que pronto se me presenta desnudo, tus caracterisitcas más puras y los vestigios de tu género; me apropio de ellosy los hago mi degustación nocturna, le hago entender a tu cuerpo que disfruto de su aroma y sabor... y tu cuerpo reacciona, responde, tu mirada cambia, me sonríe en conspiración y me besas la cada, mis ojos y boca, me besas el pecho y en nerviosa decicisión, me besas y pruebas mientras me retuerso. Tu movimiento es suave y dudativo, se nota el esfuerzo de tu parte y tu sonrojado rostro corresponde más al de una vergüenza inocente, carente de culpabilidad, que una excitación desmedida.
Así que desnudos alejo tu cara de mi y procedo a girar mi cuerpo para ti. Poco a poco siento más cerca tu respiración, tu latido y tu vibración; poco a poco, siento, con cariño, la expresión más alta de tu entrega. Siento tus propiedades de hombre y respiración densa, y en cuestión de minutos, horas, de tiempos que a nadie le importa calcular, te siento con más fuerza, dentro de mi, como parte de mi, en tierno beso y fuerte abrazo, hasta que me haces entrega de todo tu placer, hasta que me llenas de ti y me conviertes en ti.
Entonces sé que esta es sólo la primera vez.
3.
En mi fantasía te la pasas mirandome justo cuando estas partiendo. Me miras y me dices desesperado, con enojo en tu voz: "di algo, no me quiero ir, di algo por favor".
Me sorprendo, me confundo y al final todo se vuelve claro, así que toco tu pecho y te digo: "esta bien, puedes irte, regresa a casa... ahora me doy cuenta... tú eres el primero y el último... y voy a luchar, voy a trabajar... estuviste tanto tiempo buscando, ya puedes descansar... es mi turno... voy a encontrarte como tú lo hiciste conmigo... voy a hacer que esto funcione... voy a hacer que las cosas pasen"...
y sellas la promesa con un beso, te vas tranquilo y yo me quedo sólo, con un sentimiento de inquietud y miedo, porque no reconozco si mis palabras fueron reales o sólo una forma de darte esa tranquilidad que me pedías, producto de mi instinto de complacerte, me quedo sólo en este aeropuerto y me da miedo no cumplir mi promesa.
4.
Me he empecinado en recordarte, un mal habito del que soy consciente de sus efectos.
Pero mi corazón late y admito extrañar esa sensación apenasme encuentro con la realidad.
Y se que carece de sanidad, pero mi corazón late y puedo sentirlo regocijarse.
Y duele su alegría, duele su deseo, porque me mortifica verlo agrietarse cada vez que despierto.
Así que lo arropo en lágrimas hasta que uno de los dos se quede dormido despues de tanto lamento.